sábado, 28 de mayo de 2016

ACTIVIDAD Y DESCANSO

Durante los primeros años, la actividad permite a los niños conocerse a sí mismos y descubrir el entorno, sus límites y sus posibilidades. La actividad favorece la adquisición de actitudes y valores como el esfuerzo, la constancia, el respeto, etc. Cada niño tiene ritmos propios de actividad y descanso.

Cambios en la actividad de los niños
    Hasta los 3 años:
      - Hasta los 6 meses no pueden mantener ninguna posición estable.
      - A los 6 meses comienzan a ser capaces de mantenerse sentados.
      - Hacia los 8 meses empiezan a gatear.
      - Hacia los 12 meses comienzan a caminar.
   
    De 3-6 años:
   En esta etapa el niño experimenta un avance importante en su nivel de autonomía. Además, tiene un
   mejor control de su  propio cuerpo y empieza hacer actividades solo.   Se lleva a cabo actividades de
   comprensión, coordinación y expresión: juego simbólico, reglas complejas, etc.
    
     El sueño en la infancia
   El sueño es un estado en el que el organismo inhibe todas las funciones que le relaciona con el mundo
   exterior y en el que se produce un relajamiento casi completo de los músculos.  Estando en este estado,
   se necesita poca  necesidad de oxígeno y de nutrientes. Poco riesgo sanguíneo, frecuencia cardiaca y
   frecuencia respiratoria.  Al despertad, el celebro está recargado y desorientado. 

Los patrones del sueño 
   El patrón del sueño viene definido por la frecuencia y la duración de las dormidas.   
   - Recién nacidos: se pasan casi todo el día durmiendo entre 18-20h al día. Hacen varias dormidas, de 3-4h cada una, que se interrumpen para satisfacer otras necesidades básicas: la alimentación e higiene.
   - 3-12 meses: entre los 3-6 meses duermen unas 10 horas por la noche, además de 4 siestas de 2 horas.  Entre los 6-9 meses duermen 10 horas por la noche, además de 3 siestas de 2 horas. Entre los 9-12 meses,  duermen 12 horas por la noche, además de 2 siestas de 2horas.
   - 12-24 meses: duermen 12 horas por la noche y además tienen 1 siesta de 2h.
   - +24 meses: duermen 10h noche + 1 siesta de 2 horas.

     Un sueño saludable
   Dormir bien es un factor esencial en la salud. Para que el sueño sea saludable, hay que tener en cuenta
   dos aspectos:
- El patrón del sueño: cada niño debe dormir las horas necesarias y hacerlo con la frecuencia que necesite. La duración y frecuencia del sueño dependen de las particularidades individuales y evolutivas de cada uno y hay que respetarlas.

- La calidad del sueño: el niño debe poder dormir sin ruidos, sin interrupciones, en un entorno en el que la iluminación, la temperatura y la higiene sean las adecuadas, sobre todo un soporte adecuado y en general, en un ambiente agradable que lo haga sentirse cómodo y seguro. 


El equilibrio vigilia-sueño
   La actividad y el sueño son necesidades de los niños que la persona adulta debe ayudar a satisfacer
   aunque se producen de manera habitual. Los niños  se mueven, juegan y duermen sin necesidad de
   enseñarles, pero es fundamental el papel de la persona adulta para guiar y educar al niño de la manera
   más habitual posible.  Los ritmos de actividad y reposo se ven afectados por numerosos aspectos: como
   la distribución de ciclos de alimentación, la cantidad y la calidad de alimentos; los horarios laborales
   de la  familia,  los periodos vacacionales, las fiestas populares, etc. Ayudar al niño a encontrar el estado
   para dormir (bañarlo antes de dormir, canciones, caricias, etc).

Métodos para enseñar a dormir
*      Método Ferber o “ Dejar llorar”:
Este método se basa en definir unos horarios y unas rutinas. Cuando llega la hora de ir a la cama, hay que seguir las rutinas como por ejemplo reducir la iluminación, cantar unas canciones, dar un objeto de transmisión, leer un cuento, etc. Se deja al niño en su cuna, aunque llore, durante periodos de tiempo cada vez más largos.  El niño con el paso del tiempo dejara de llorar ya que sabrá que no obtiene recompensa por hacerlo.

*      Método Sunderland o “Colecho”:
Este método defiende que los niños deben dormir en la cama del padre y de la madre hasta que tenga 5 años. Según la inglesa que creó este método, argumenta que hacerlos dormir solos desde las primeras semanas es nocivo ya que aumenta el estrés, en cambio dormir con los padres da seguridad y confianza a los niños y mejora  a su crecimiento y desarrollo.
Nota: El colecho puede provocar muertes súbitas por asfixia o aplastamiento. 



                     









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