El padre periférico:
El
padre se caracteriza por tener un papel secundario, tanto afectivo como
económico. Suele estar desempleado,
subempleado u ocupado en la economía sumergida ya que en general parte de un
nivel bajo de competencias y de instrucción. Suele mantener largas
ausencias de su hogar, en muchos ocasiones a causa del trabajo o porque
se encuentre privado de libertad, lo cual da lugar a una responsabilidad
parental pobre. Con frecuencia, en juventud, estos padres se han tenido que
enfrentar a la justicia por acciones delictivas de mayor o menor relevancia.
Pareja inestable:
Es
la formada por cónyuges o parejas de hecho en edades tempranas, cuya juventud
no les ha permitido tener un mínimo de recursos económicos que les permita
comenzar y sostener una familia y mucho menos conseguir y mantener una vivienda
digna. Su relación se caracteriza por la conflictividad y la confusión,
asociadas a un historial de desadaptación escolar y a otras conductas problemáticas como, por
ejemplo, la drogadicción. Los hijos
nacidos de estas parejas padecen las consecuencias derivadas de la inmadurez de
sus progenitores y a menudo acaban a cargo de los abuelos o bien en centros de
acogida, ya que es habitual que el padre y la madre intenten rehacer sus vidas
aparte del nuevo núcleo familiar. En estos casos surge la denominada “abuela ausente” que consiste
en que la abuela acaba haciendo el rol de madre. Es frecuente que se deriven
procesos legales conflictivos en los tribunales de menores.
Mujer sola:
Se
caracteriza por ser un núcleo familiar en el que la mujer decide llevar sola la
carga de sacar adelante a sus hijos, fruto de relaciones que no han llegado a
consolidarse. Su nivel socioeconómico y cultural es bajo, sus actividades giran
en torno a ambientes marginales (como la prostitución) y suelen tener una
amplia experiencia de institucionalización.
Las ayudas de los servicios sociales suelen dirigirse tanto a la madre
como a los pequeños. Se ayuda a la madre a reorganizar su vida, evitando en
todo momento su dependencia de los servicios sociales y se garantiza a los
niños una vida digna a través de la acogida si fuese necesario.
Familia petrificada:
Son
familias en las que h sucedido un hecho improvisto y traumático (por ejemplo,
la muerte de un hijo) que ha provocado cambios en el funcionamiento familiar,
interfiriendo en los roles de los diferentes miembros e incapacitándolos de tal
manera que les impide afrontar y elaborar
la situación traumática. El
nivel socioeconómico suele ser superior al de otros tipos de familias
problemáticas y las manifestaciones varían según la familia de que se trate, ya
que se pueden encontrar desde profundas depresiones por parte de los
progenitores, que mitigan con somníferos o alcohol, hasta comportamientos
delictivos de los hijos adolescentes, pasando por la entrada en las
toxicomanías, etc.
No hay comentarios:
Publicar un comentario