El juego ha estado presente a lo largo de toda la
historia de la humanidad. Los niños/as de todas las culturas y de todas las épocas han jugado. Sin
embargo, desde el punto de vista de la antropología cultural se ha comprobado
que el juego infantil, a pesar de que tiene un carácter universal que
manifiesta unas características diferentes en función de su contexto cultural.
La causa de ello es que cada cultura tiene unos
elementos que la caracterizan y que afectan a la experiencia lúdica de los
niños y niñas.
La palabra juego se usa como sinónimo de esparcimiento
o diversión. Si bien la búsqueda de placer ha sido y es uno de los motores de
la actividad humana, restringir exclusivamente a este objetivo el juego, en
particular el juego infantil, podría dar lugar a una visión distorsionada y
empobrecida de su función en el proceso de desarrollo y aprendizaje en esta
etapa. El juego es una actividad que surge naturalmente den los niños y las
niñas y constituye una forma peculiar de relacionarse con el entorno. A través
de él descubren sus posibilidades, aprenden a conocer el mundo que los rodea e
interpretan la realidad. En conclusión, desde la perspectiva actual se
considera que el juego no es para los pequeños un simple entretenimiento sino
también un dinamizador de su desarrollo y un instrumento privilegiado para el
aprendizaje.
Tras analizar las definiciones de algunos autores como
Vygotski o Huizinga, entre otros, podemos concluir que el juego:
- Una actividad necesaria para los seres humanos y de
gran importancia en la esfera social ya que permite ensayar algunas conductas
sociales.
- Al mismo tiempo, es una herramienta útil para adquirir
y desarrollar capacidades intelectuales, motoras o afectivas.
- Una acción que se debe hacer de buen grado, sin ningún
tipo de obligación y con el tiempo y el espacio necesario.
En conclusión, el juego es:
-
Es una actividad agradable.
-
El juego debe ser libre, espontáneo y totalmente
voluntario.
-
El juego tiene un fin en sí mismo.
-
El juego implica actividad.
-
El juego se desarrolla en una realidad ficticia.
-
Todos los juegos tienen una limitación espacial y
temporal.
-
El juego es una actividad propia de la infancia.
-
El juego es innato.
-
El juego favorece la autoafirmación.
-
El juego refleja la etapa evolutiva del niño.
-
El juego favorece el proceso socializador.
-
El juego cumple una función compensadora de desigualdades,
integradora y rehabilitadora.
-
En el juego, los objetos no son imprescindibles.

No hay comentarios:
Publicar un comentario